Cuando pensamos en una sesión de fotos de marca personal, muchas personas imaginan únicamente retratos mirando a cámara.
Y sí, esos retratos son importantes.
Pero si quieres que tus fotografías te ayuden realmente a vender, conectar con tu audiencia y facilitar la creación de contenido, necesitas mucho más que una foto de perfil.

Eso es precisamente lo que trabajamos en la sesión de Myriam, fundadora de Mymy Marketing, especialista en marketing digital y redes sociales.
Su objetivo no era únicamente renovar su imagen.
Necesitaba un banco de fotografías que le permitiera comunicar todo lo que hace durante los próximos meses.

1. Retratos de autoridad
Las primeras fotografías que no pueden faltar son aquellas donde transmites confianza.
No tienen por qué ser serias.
Pero sí deben reflejar profesionalidad.
Son las imágenes perfectas para:
- Página «Sobre mí».
- LinkedIn.
- Conferencias.
- Entrevistas.
- Foto de perfil.

2. Fotografías trabajando
Las personas quieren saber cómo ayudas.
Por eso fotografiamos procesos reales.
En el caso de Myriam, capturamos momentos trabajando con el ordenador, revisando estrategias y planificando contenido.
Este tipo de imágenes funcionan muy bien para hablar de:

3. Fotografías lifestyle
No todo tiene que ser trabajo.
Las fotografías más relajadas ayudan a humanizar tu marca.
Una sonrisa.
Un café.
Una conversación.
Una pausa.
Son imágenes que generan cercanía.
Y la cercanía genera confianza.

4. Fotografías con espacio para texto
Muchas veces pensamos únicamente en Instagram.
Pero esas mismas fotografías pueden utilizarse para:
- Newsletter.
- Blog.
- Publicidad.
- Presentaciones.
- Web.
Por eso es importante dejar zonas limpias donde añadir titulares o llamadas a la acción.

5. Fotografías horizontales
Un error muy habitual.
Solo hacer fotografías verticales.
Después llega el momento de diseñar la web y no hay imágenes que encajen.
Durante todas mis sesiones hago fotografías tanto verticales como horizontales.
6. Fotografías de detalle
El portátil.
El móvil.
La libreta.
Las manos escribiendo.
Los pequeños detalles ayudan muchísimo a ilustrar artículos de blog, carruseles o newsletters sin repetir siempre el mismo retrato.

Una sesión estratégica no consiste en hacer fotos bonitas
Consiste en crear un banco de imágenes que trabaje para ti.
Que puedas utilizar durante meses.
Que haga más fácil comunicar.
Y que transmita exactamente aquello que quieres que tus futuros clientes perciban.
Eso fue lo que buscamos durante la sesión de Myriam.
Porque una buena fotografía no solo enseña quién eres.
También ayuda a explicar cómo trabajas y por qué deberían confiar en ti.
¿Necesitas renovar las fotos de tu marca personal?
Si sientes que tu negocio ha evolucionado pero tus fotografías siguen contando una historia antigua, probablemente ha llegado el momento de actualizar tu imagen.
Una sesión estratégica de marca personal te permitirá disponer de contenido para redes sociales, página web, newsletters, publicidad y lanzamientos, todo alineado con tu identidad y tus objetivos de negocio.